Esta noche, a las 21.30, la agrupación Coral Lutherieces
se presentará en el teatro Roma de San Rafael. Allí,
mostrarán "Unen canto con tributo", un
espectaculo donde recrean las mejores obras de Les Luthiers.
El
grupo Lutherieces da cuenta de un tipo de humor diferente,
filtrado por juegos de palabras y reflexiones filosóficas.
Y si bien proponen una vuelta de rosca más sobre
el intelectual arquetípico (al modo de Les Luthiers),
subrayan: El humor inteligente es la mejor manera
de comunicar. Por eso, Marcelo Hernández (su
fundador) ha ideado un espectáculo coherente: "Unen
Canto con Tributo, con el que persigue un mensaje
eficaz: lo risible no quita lo culto.
El
primer impacto es visual: los cantantes de Lutherieces capturan
la atención con una estética solemne que es
el germen que incuba las otras capas del espectáculo:
humor, detalles de vestuario, gesticulación, juegos
de palabras y parodia. Les Luthiers, claro, fue el punto
de partida que los hermanó artísticamente
en 2005, cuando se calzaron por primera vez los trajes.
Y si se autodefinen como un concepto artístico más
que como una compañía musical, es porque entienden
que el humor salta del escenario, crea su propia escena
y se respira en la cotidianeidad de gente.
Siempre
está dentro de la misma línea: una intro de
stand up (a veces, con presentador en off) y la obra vocalizada.
Pero es el lenguaje universal de sus espectáculos
lo que les permitió mutar en la permanencia. Textos
breves repronunciados por Alejandro Álvarez
o Marcelo Hernández- que funcionan como micro puestas,
intercalados por canciones que abren paso al doble sentido
y al disfrute musical.
Un
bergantín español asediado por piratas, un
ex marido engañado por la moza, una cátedra
sexual dentro del monasterio. La puesta en escena mínima
tiene el poder de conceder un valor esencial a cualquier
elemento que aparezca ante los ojos del espectador. Y entre
la variación de sketch a sketch, que es principalmente
temática, y la feedback del auditorio, cada pequeños
detalles sonoro aporta nuevas valoraciones al tributo.
La
educación, las costumbres argentas, los celos en
la pareja, son la materia prima, trastrocada por la sincronización
de voces. Cosa de comunicar situaciones anímicas,
psicológicas y sociales desde lo armónico,
original y gracioso.