En
la noche con mayor afluencia de público y plena de
reconocimientos, numerosos artistas locales brillaron en
el escenario y el Chaqueño Palavecino dio un broche
de oro, tal como nos tiene acostumbrados.
La quinta noche de nuestro festival se inició bien
temprano con la participación de Ama Cuncay. Trío
Solupe fue la agrupación que subió a las tablas
luego de un emocionante homenaje a Asensio Villar.
Una de nuestras voces que supieron participar en Cosquin
ocupó el tercer turno. Darío Montivero, actualmente
preparando un nuevo trabajo, recibió las palmas de
un auditorio que no se cansaba de aplaudir.
Armonía Valle continuó con la faena y el folclore
tradicional y contemporáneo de Ini Ceverino no desentonó.
Uno de los locales, Matías Villar confirmó
la simpatía que el público festivalero le
tiene. Y si de clásicos se habla, no podía
faltar Malargüe Dúo a la fiesta más nuestra.
Recién llegados de Cosquin las voces de Anchi Mayen
fueron reconocidos con aplausos y fueron la antesala de
la propuesta humorística de primer nivel que ofreció
Coral Lutherieces, dueños de un profesionalismo envidiable.
Gustavo El Turquito Abdala marcó una previa acorde
con la figura que le seguía. El plato fuerte de la
noche subió pasadas las dos de la mañana.
El Chaqueño Palavecino repasó los clásicos
que le han valido consagrarse como uno de los principales
intérpretes de la música folclórica
Argentina.
El homenaje a las ex reinas de la fiesta, la premiación
de la Expo Caprina y Ovina, la participación de las
academias que fueron parte del Certamen de Canto y Danza
completaron una jornada repleta de momentos memorables.