Lo que la Tonada nos dejó

El festival tunuyanino vivió una de sus mejores ediciones con artistas ofreciendo
lo más destacado de su repertorio y cambios estructurales
que posicionan de otra manera al festival.


El Festival Nacional de la Tonada mostró que su edición número 27 fue una de las más importantes de su vida. Una interesante grilla permitió descubrir a muchos artistas y también le dio a posibilidad a otros de mostrar su enorme talento. Por supuesto, hubo quienes no conformaron.

A saber:

-Notable presentación de Las Cinco Voces. Las salteñas fueron una de las gratas revelaciones de este festival. Frescas, sensuales, buenas artistas, engalanaron la noche del domingo.

-Los Chimeno volvieron a demostrar que es uno de los grupos más importantes que tiene Mendoza. Ya dejaron de ser los “chicos” folcloristas para ser “señores” artistas.

-La noche del sábado quedará para el recuerdo con la presentación de Sergio Galleguillo y Los Amigos y Los Tekis, desatando una verdadera fiesta popular que supo recibir de la mejor manera el anfiteatro.

-El Chaqueño Palavecino dijo en su conferencia de prensa que estaba contento porque cuando terminó de cantar ante las cuarenta mil personas “nadie se había ido”. Después de él subió Cacho Garay, la rompió y cuando terminó el lujanino la gente recién empezó a retirarse. Pregunta: ¿a quién fue a ver la gente entonces?

-Hablando de Palavecino, la fama lo está transformando. El hombre humilde que llegó a la cúspide se está olvidando de esos comienzos y ahora ya no quiere ni sacarse fotos con los fans. Arriba del escenario todo bien, pero abajo… ¿doble cara?

-Hay algunos artistas mendocinos que no entienden nada. Se suben a una escenario tan grande como el de Tonada y desaprovechan la oportunidad de una manera tan infantil que terminan enojando. Es más, hay quien -a diferencia del año pasado- sólo varió el orden en el listado de temas. Muchachos, juéguense un poquito más porque la gente espera eso de ustedes… El aplauso se lo van a llevar igual pero no es necesario cantar siempre “Cochero e’ plaza”…

-Hablando de mendocinos: aplausos y más aplausos para Luciana Guaquinchay, Amuray, Nuevo Cuyo, Coral Lutherieces (hicieron algo atípico y se fueron ovacionados) y muy en especial a Daniel Talquenca, que ofreció un set corto pero buenísimo, entendiendo el momento y el lugar.

-El público también tuvo lo suyo: si bien sábado y domingo fueron multitudes, el viernes no fue tan así y los últimos grupos debieron actuar ante no más de cien personas. ¿Adónde están esos cuyanos aguantadores? Los tiempos cambian…

-La delegación de San Juan dejó que hablar. Liderados por Claudia Pirán, ofreció un espectáculo que durante veinte minutos mostró las bondades de la vecina provincia a través de un video acompañado por un popurrí de canciones en vivo. La Pirán se limitó a ser corista de sus invitados pero aprovechó su “chapa” para abrirles la puerta de este festival. Y les fue muy bien. Ojalá los “consagrados” mendocinos imiten la idea.

-La peña superó todas las expectativas. Por el escenario alternativo pasaron Javier Rodríguez, Facundo Saravia, Claudia Pirán, Sergio Galleguillo y Las Cinco Voces. La gente, además de agradecida –ningún número se presentó con anticipación y siempre se jugó al factor sorpresa- desbordó las instalaciones. Un golazo.

-Excelente organización en la Tonada, como siempre. Todos al servicio del festival y con una sonrisa, con buena onda. Un escenario impresionante, luces y sonido de nivel internacional, logística envidiable y un espacio ideal para la prensa, superbien atendida. Eso si: habrá que trabajar más con los locutores, que no están creciendo como el festival.

-Por último, algo que preocupa y no tiene nada que ver con la Tonada: amigos de la Secretaría de Cultura de la Provincia, marche urgente un curso acelerado de Vendimia para nuestros gobernantes. Es inadmisible que Celso Jaque confunda el gran Abelardo Vázquez con Abelardo Ramos…