Sergio Galleguillo miraba a los costados y juraba que
no quería irse del escenario. Su mánager
intentaba bajarlo del escenario y le recordaba que el
viaje a Santiago del Estero es largo.
Pero
no hubo manera de parar al riojano y sus amigos. Es que
más de tres mil personas en su gran mayoría
jóvenes- disfrutaban a más no poder de ese
encuentro musical espontáneo, sencillo y sincero,
de guitarras prestadas y entrega total.
Así,
el debut de la peña en el Festival Nacional de
la Tonada se transformó en el éxito más
sonoro de un tiempo a esta parte.
Ubicado
en la zona de quinchos de comida, el escenario alberga
a los músicos locales que están haciendo
sus primeras armas. Pero el que dio el puntapié
inicial fue Facundo Saravia, que subió a cantar
en la noche del viernes junto a Coral Lutherieces y Javier
Rodríguez. Sin previo aviso, los músicos
sorprendieron a los presentes y desde ese preciso instante
quedó establecido que nadie avisaría de
manera previa su presencia.
Así,
en la noche del sábado la sanjuanina Claudia Pirán
ofreció un cálido recital, muy festejado
por el público. Y minutos después de las
3 de la madrugada, subieron los riojanos que una hora
antes habían deleitado a la multitud en el escenario
mayor.
La
fiesta fue total. Los jóvenes, al mejor estilo
de un recital rockero, se pegaron al escenario y no pararon
de saltar durante la hora de entrega.
Dicen
los que conocen, que en el Festival de Cosquín,
los artistas están obligados por contrato a presentarse
en las distintas peñas.
Y
llegó, por fin, el momento de tener una peña
en un festival mendocino.
Una
feliz idea, que creció de manera impensada en dos
días y que promete ser toda una realidad en las
próximas ediciones.