En uno de sus viajes a
la Unión Soviética, Mastropiero trabó
relación con una robusta barrendera capataz de
nombre Natasha Frotalascova.
A ella dedicó el compositor su canción rusa
"Oi Gadóñaya", sobre texto de
poeta ucranio un tanto anónimo.
Oi gadóñaya
Oi gadóñaya
Oi gadóñaya
Basta, balalaika
enseñanza laica
viña etrusca añeja.
La lleva o la deja
si no es la que busca
plástica katiuska.
¡Viva
el zar Nikolaievich!
¡Vamos todos a Miami Beach!
¡Viva el zar Nikolaievich!
¡Vamos todos a Miami Beach!
Próspera
piraña
ñoquis, niña extraña
grazna la cigüeña.
La bestia primigenia
próstata en desgracia
cruda idiosincrasia
¡Viva
el zar Nikolaievich!
¡Vamos todos a Miami Beach!
¡Viva el zar Nikolaievich!
¡Vamos todos a Miami Beach!
¡Hey!